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¿What is goin on in New York?
a lot...

These are just a few toughts about a few of the many things I get to see...

¿Qué está pasando en Nueva York?
Un montón de cosas... Esto es sólo una probadita de lo que alcanzo a ver y lo que pienso.


jueves, 25 de marzo de 2010

Psicosis Primaveral, retomando la esceNYa




La ciudad efervecía de primavera, el clima era estupendo...





Había un payaso haciendo figuras de globos en el Pier 17 y toda la cosa.


Paseamos por South street Seaport, caminamos a la orilla del mar, desayunamos en un café neozelandés en una mesa de afuera entre turistas y nativos que dichosos tomaban el sol, unos locales mas adelante había una boutique canina, así que mientras comíamos vimos desfilar como a 400 perros, ese día todos parecían estar de buenas e invariablemente, los que pasaban por ahí, con o sin perro, se detenían a acariciar o hacer algún comentario sobre el gigantísimo Gran Danés de la pareja que disfrutaba sus capirinhas en la mesa contigua, el perrote realmente tenía una gran personalidad (¿perronalidad?) , sin embargo fue una afortunada coincidencia que para cuando la dueña empezó a darle de su comida con el tenedor,


ya hubiéramos pedido la cuenta...

Paseamos un poco más, curioseamos en algunas tiendas y después nos fuimos caminando al Angelika Film Center, llegamos justo a tiempo para ver Crazy Heart,


la película con la que Jeff Bridges se acaba de ganar el Oscar...

No me impresionó; Jeff Bridges es un gran actor, está genial como cantante de Country decadente, ya se merecía un premio de ese tamaño, pero la película, en mi humilde opinión es bastante floja... Equis, digamos, como dicen.

Caminamos de regreso por Broadway y en una puerta algo escondida había pegado con diurex un poster negro con letras blancas que me llamó la atención:


Psicosis 4:48



recién había terminado la función de las 7:00 p.m y los actores estaban afuera, recargados en la pared repartiendo volantes e invitando a la gente a la función de las 10:00.

Hace algunos años Ana tradujo, produjo y actuó en Psicosis 4:48, yo colaboré con ella en la traducción;



así que evidentemente, por más amateur que prometiera ser la experiencia, decidimos ir a abrigarnos un poco y regresar a la función de las 10:00




Así lo hicimos y cuando volvimos a buscar el lugar, casi nos pasamos de largo; el Access Theater es un pequeño espacio que está en el cuarto piso del número 380 de la avenida Broadway, para decirlo de manera poco fina, un teatrito bastante rascuache.

Además de nosotros sólo había tres personas en el público, la productora nos recibió muy amablemente, en lo que se daba la tercera llamada, Ana y ella se pusieron a platicar sobre la obra y sobre Sara Kane, hablaron sobre lo extraño que resultaba que siendo Kane la autora conteporánea más montada en el mundo, en Estados Unidos no fuera tan conocida; de hecho ese montaje era el primero que se hacía en Nueva York si no se toma en cuenta el montaje que hace unos años se hiciera de la obra en el BAM con Isabel Huppert.


Psicosis 4:48 es para algunos, una larga nota suicida pero para otros, es una obra maestra que desprecia las formas convencionales de la dramaturgia y presenta un sinfín de posibilidades para llevarla a escena.

Comenzó la obra, tres sillas en el escenario, nada más, ninguna decoración, el espacio vacío, incluso podíamos ver a la calle a través de las ventanas. El Raw Theatre Group propuso un montaje con tres personajes:

El paciente, el doctor y el amante además de una voz en off reservada para los momentos de reflexión más abstracta y/o profunda.

Hay poco que decir sobre el montaje, tres actores demasiado jóvenes para sus personajes pero talentosos, trabajando con un rigor indiscutible.

Lo que llamó mi atención fue la iniciativa y capacidad de trabajo de este grupo de jóvenes, la mayoría recién egresados de la escuela Stella Adler, que empiezan su carrera sin esperar a que nadie los llame, organizándose estupendamente y abordando a una autora de ese calibre y por si fuera poco, donan las ganancias de su trabajo a una asociación que trabaja para prevenir el suicidio.




Mi reflexión como creador escénico: Retomemos el entusiasmo del recién egresado que a pesar de la poca experiencia lleva a cabo proyectos con rigor y calidad, aprendamos del que no tiene nada que demostrar y por eso se arriesga, del que no se espera a tener un presupuesto del estado para emprender una odisea y aborda su labor con la seriedad del más experimentado de los profesionales.